Pensamos en los grandes diagnósticos, pero olvidamos que la dignidad también se juega en los detalles. En tener la piel hidratada. En no pasar la noche incómodo. En tener agua cerca.
Esta campaña empezó pequeña, con tres cajas. Terminó cubriendo a más de 80 pacientes durante un mes. La diferencia no la hizo el monto: la hizo la constancia.
